Tazas de café: Aprende a diferenciarlas según su forma y material

El café es una de las bebidas más famosas del mundo, en todos los países se bebe de sus distintos tipos y en sus variadas preparaciones. En ese sentido, y para disfrutarlo al máximo, es necesario contar con buenas tazas, que sean cómodas, maximicen su sabor y aroma.

Así como hay tazas elaboradas según el tipo de preparación del café que se va a tomar, también estas tazas se clasifican según su material. Por ejemplo, no todos los materiales mantienen la temperatura por mucho tiempo, y eso claro que podría perjudicar el sabor del café, si es que este se enfría con facilidad.

¿Te gustaría aprender cuál es la taza idónea para un capuccino o qué material es el mejor para disfrutar de un buen café? ¡Te lo contamos a continuación!

 

 

Clasificación de tazas según tipo de café y material de confección

Un capuccino, espresso o machiatto son formas diferentes de preparar café. Si bien en estricto rigor podríamos tomar un café en cualquier taza, lo cierto es que la experiencia SÍ cambia, pues el recipiente que sostiene una bebida influye mucho en la manera en que percibimos sus cualidad. Los cafeteros bien lo sabrán.

No da lo mismo en qué tipo de taza tomar un café, y tampoco da lo mismo su material de elaboración. Es por ello que aquí te detallamos las diferencias entre tipos de tazas, para que aprendas cuál es la idónea para cada preparación de café.

 

 

Tazas de porcelana

Son las tazas más clásicas para tomar café, y podemos dividirlas en tres grupos: las tazas de porcelana pequeñas (de 40 a 90 ml) , medianas (90 a 120 ml) y las tazas de porcelana grandes (120 a 200 ml).

La pequeña se asocia comúnmente al típico café espresso italiano o al ristretto. Suele ir acompañada de su plato, también pequeño, y generalmente su base es más estrecha que la boca, la cual nunca será muy ancha.

Cuando el espresso ya es doble, entonces entraremos a utilizar tazas de porcelana medianas, que también se suelen utilizar en machiattos o café cortados.

Las tazas de porcelana más grandes son rectas o curvas, pero el fluído del contenido líquido es mejor cuando son curvas. Se suelen utilizar para café con leche, como el latte o capuccino. La boca es más ancha, pero jamás en exceso, con bordes más gruesos para favorecer la mantención de la espuma y una degustación más agradable.

Las tazas de cerámica o porcelana suelen conservar mejor el calor del café.

 

 

Tazas de vidrio o cristal

Son las preferidas de muchos por su ventaja de poder apreciar el contenido, gracias a su transparencia.

Las tazas de vidrio pequeñas también se pueden utilizar para servir café espresso, y encantan porque se puede apreciar mucho mejor la crema.

Aquellas tazas de vidrio o cristal más altas y diseñadas para un mayor volumen, son idóneas para servir cafés especiales, como es el caso del latte de varias capas, que, bien elaborado, es un espectáculo a la vista gracias a su contraste de colores y texturas. La desventaja es que las tazas de vidrio pierden mucho más rápido el calor.

Dentro de las variedades de tazas de vidrio encontramos el borosilicato, que es el tipo de vidrio más resiste que hay en el mercado, que además es reutilizable. Es cada vez más común encontrarlo en diseños con doble pared, siempre elegantes para presentar café de tamaño pequeño como espresso o macchiato.

El borosilicato sí logra conservar mucho mejor el calor y evita quemaduras pues su pared externa no logra calentarse, aislando de mejor manera el café.

Por último, encontramos la perfecta fusión entre un vaso y una taza, que son las clásicas de café irlandés con asa y pie de copa. Su diseño igualmente permite servir en él otras recetas de café, gracias a su boca ancha, gran capacidad y paredes transparentes.

 

 

Mugs

Un Mug es una taza típica americana, con forma generalmente cilíndrica, altas y con una gran capacidad volumétricas. Han sido diseñadas especialmente para contener grandes cantidades de café de filtro, café con leche abundante sin espuma o tipo americano. Se alza como la favorita para los desayunos.

Este tipo de tazas suelen tener paredes gruesas para conservar de mejor manera el calor. Su material más común es la cerámica o melamina y son conocidos por sus modelos originales y personalizables.